domingo, 12 de marzo de 2017

Cartas: #4- Persona exitosa

¿Qué cómo he estado? Vaya, qué bueno que lo preguntas. A pesar de que las cosas no marcharon también en los últimos diez años hice mi mayor esfuerzo y obtuve el éxito.
No, no hablo de ese éxito lleno de joyas; autos deportivos; casas lujosas; fama, etc. Hablo de ese éxito en el que sonríes sin tener todo eso; esa euforia cuando estás en lo más alto del Everest y gritas a todo pulmón: "¡Lo logré, maldición!" y comienzas a llorar por todo lo ocurrido de una jodida vida tan miserable, sin embargo das gracias a todos los sucesos ocurridos dentro de ella ya que estás en tu posicion actual debido a lo fortalecido que te encuentras y lo imponentte que te sientes de ver lo minúscula que es la vida desde una gran altura.
¿Cómo logré ese éxito? Soy un ser humano lleno de ambiciones, sueños y metas. Las cosas no resultan fáciles y eso lo aprendí desde el momento en que comenzaba hacer un berrinche frente a mi madre para que me comprará algo y al final no había resultado; la vida no tiene que ser un estúpido berrinche, tienes que trabajar por ello tú solo.
Por supuesto que llegarán personas a tu vida, unas te empujarán a ese abismal éxito; otras te seguirán durante todo el trayecto y estarán contigo, no en el Everest, sino en todo el universo...en una estrella.
Esta vida es tuya, comienza abrir puertas por ti mismo sin importar que no tengan cerrojo; construye el cerrojo o destruye la puerta. Lee cómo construir una nueva puerta; como reparar esa puerta que se cerró debido a esos berrinches de niño porque esta vida es tuya.
Enciende una vela, no importa que sea de noche o de día, lo importante es tenerla en todo momento para iluminarte en esos momentos oscuros o por simple motivación.
Baila en los momentos de gloria con tus canciones favoritas de fondo, alza los brazos por tu logro, no el logro de los demás.
¿Y qué si voy a morir eventualmente? Sólo quise hacer esto, quise ser éxito de las pequeñas grandes cosas, donde uno no recibe fama por lo que ha hecho. Una casa pequeña con cosas básicas, un auto con el que te puedas mover pero te resulte confortable es todo lo que necesitas en esta vida tuya.
Mentí, no me tomó diez años ser exitoso, me tomó toda una vida de pensamientos suicidades, depresivos, sueños y cosas por venir; noches de insomnio donde la música era la única cosas que necesité para llegar a dónde estoy el día de hoy.
Aún no me conoces, y quizás nunca lo harás. ¿Por qué? Necesitas volver a leer esta carta que esta en tus manos, porque el futuro está en ella. Claro, si lo ves más allá.



domingo, 5 de marzo de 2017

Agonía

Hay más en la vida
que una simple agonía
causada en sí misma

¡Libertad!
Grita mi ser
a todo pulmón

Esa agonía
acecha fugazmente
y te deja

Se escucha mi grito
retumbando en mi ser,
en mi mente

¡Es la agonía!
pero no me estoy yendo
sigo aquí

Debo de
tengo que
necesito que

Tres incógnitas
de una vida
llena de agonía

La vida, en plenitud
es agonía
en si misma

Debo de luchar
para superar
la misma

Tengo que sobrepasar
lo que me golpea
a pulmón

Necesito que desaparezca
de una vez
y para siempre

¡Libertad!
Vuelve a gritar mi ser
sin ser liberado

Porque la vida golpea
y es dura la agonía 
en ella misma. 



domingo, 8 de enero de 2017

Probando cosas nuevas

Para algunos la vida es parecida a una "rutina"; cosas que hacemos todos los días de manera repetitiva sin quejarse. La gran mayoría decide salir y probar cosas nuevas, sin embargo temen a lo que esté allá afuera. 

¿Por qué no nos damos el lujo de esas "cosas"?
Estamos perdidos en nuestras mentes, y pensamos que estamos solos; así que el día en que decidamos agregar algo nuevo a nuestra rutina veremos la vida desde una perspectiva diferente. 
-Ya sea tomar una ruta diferente de ida o vuelta al o del trabajo
-Levantarse más temprano para adelantar cosas
-Salir a caminar al parque por las mañanas
-Escribir tus pensamientos en trozos de papel o aquí, virtualmente. 
Hay un sin fin de cosas que somos capaces de hacer para tener una mejor vida, somos constantemente agotados por los dias ajetreados; ya sea por el trabajo o la escuela siempre vivimos en un constante estrés y quizás un cambio pequeño y/o grande en nuestro día a día pueda marcar la diferencia. 

Siendo pequeños nacemos con menos responsabilidades de las que tenemos ahora y nuestro arduo trabajo merece una recompensa gratificante; para eso son los cambios. Probar cosas nuevas hacen que la mente piense de forma distinta y por lo tanto obtengamos los resultados esperados en un tiempo determinado. Proponerse eso como meta es algo indispensable puesto que no somos máquinas y necesitamos trabajar también en nosotros. 

Seres capaces de alcanzar cosas inimaginables, sólo creadas y moldeables por uno mismo, y no por terceros es como obtendremos lo que tanto merecemos.