domingo, 14 de mayo de 2017

Muerte y Vida

Abrimos con dos preguntas: 

¿Te asusta morir? ¿O te asusta vivir? 

Dos grandes incógnitas que muchos nos podemos hacer como seres humanos y como individuos de una sociedad casi destruida. 

Comencemos respondiendo la primera pregunta, ¿Por qué te asusta vivir? Muchos dirán que la vida es cuestión de "Nacer; crecer y sobrevivir en el intento; y morir"; quizás así sea y por eso nos asusta tanto vivir. "¿Para qué vivir si vamos a morir?" Otra cosa también es cierto. 
Durante esa parte de nuestra vida donde comenzamos a vivir...Aprendemos a caminar y tropezamos en los intentos, haciendo berrinches de esas caídas y mejor decidimos gatear. Pasa el tiempo y dominamos nuestra caminata, pero también aprendimos a correr. Posteriormente a balbucear nuestras primeras palabras para crear grandes oraciones en el presente, a escribir, a leer y a crear grandes escritos que pueden cambiar la vida de la gente -eso es lo que intento hacer al escribir esto que lees desde tu computadora, celular o cualquier otro dispositivo- en gran medida como lo hacen grandes autores de alto renombre. 

Aprendimos a caminar, a correr, a ver nuestro mundo en el que hemos nacido; dominamos la lectura y casi todos nuestros sentidos en cualquier forma posible...pero, ¿Por qué vivir?
Acudimos al jardín de niños, durante tres años -algunos-; primaria, durante seis años; secundaria, tres años más; y finalmente donde las decisiones se tienen que hacer: Preparatoria, durante tres años que parecen eternos; pero, ¿Para qué? Posterior a ello tienes que decidir una carrera universitaria para "ser alguien" pero millones de personas no tienen la oportunidad y aquellos que la tienen la desperdician. Digamos que terminaste tu carrera universitaria de cuatro años o más y consigues un trabajo en el cual estarás trabajando durante más de ocho horas diarias y si tienes suerte un día de descanso a la semana. ¿Te lo imaginas? Probablemente lo estés haciendo ahorita pero, ¿Estás feliz con ello? 
Muchos no lo están a pesar de que estudiaron la carrera de sus sueños y están haciendo lo que dijeron que "amaban" en un principio. Y así sigue el proceso de la vida hasta morir...
Así que vuelvo a preguntar: ¿Te asusta vivir? ¿Por qué? 


Aquí viene lo bueno, y la pregunta no es sólo para mí sino para el mundo entero en este instante: ¿Te asusta morir? ¿Por qué? No las contestaré yo, sino que contestaré quizás por qué a algunos les da miedo morir. 
Somos humanos y está en nuestra naturaleza temerle a las cosas más estúpidas -sencillas- o a las cosas más obvias y terroríficas o a cosas que no hay porqué tenerles miedo. En mi caso le tengo miedo a mi propia persona y debe haber alguien haya afuera, en este mundo que esté en la misma posición que yo. 


Pero, ¿Por qué la gente tiene miedo de morir? No importa si eres niño, adolescente, adulto o una persona en edad avanzada; ciertas personas le tienen miedo ya que muchos no cumplieron sus
objetivos; sus sueños; sus metas. ¿Cuántos no quisieran haber hecho lo que tanto quisieron? Pero nunca lo pudieron hacer por diferentes causas -cada vida es distinta y no pretendo juzgar la vida de los demás-; todos tenemos diferentes problemas y algunos tendrán una vida sencilla y quizás lograron sus objetivos pero aún así en el momento de su muerte no están felices del todo. Por eso, nos asusta la muerte...
  • "Quisiera haber viajado a..."
  • "Hubiera querido decir..."
  • "Ahh... ¿Por qué no intenté...?" 

Millones de oraciones sin terminar podría escribir en esta entrada pero quisiera que USTED lo pusiera en los comentarios, escriba algo que quiere hacer antes de morir. 

Nos asusta vivir por los obstáculos en el camino y queremos los objetivos en un abrir y cerrar de ojos como si fuera un regalo y no un esfuerzo; por eso nos asusta vivir de la misma forma que nos asusta morir: No cumplir u obtener lo que queremos en nuestra vida.

No nos asusta lo que hay antes de la vida ni lo que hay después de la muerte pues todo ello es un misterio sin resolver para cada una de nuestras mentes en este momento. Nos asusta lo que hagamos o lo que no hagamos en el período central. Y no hay nada de malo en eso, es bueno estar asustados de ello ya que eso nos puede motivar a cumplir objetivos; sueños; metas a corto, mediano y largo plazo. 


domingo, 7 de mayo de 2017

Poema: Viajando por las estrellas

Cerca de la luna
es donde yo estoy
mirando al abismo
qué hermoso es

Tengo un traje
pisando la luna
yo estoy
mirando a mis pies

Ha llegado el momento
de lanzarme al abismo
para viajar por
y con las estrellas

Flotando
y admirando 
la belleza 
del vasto universo

Tocando
las más grandes estrellas
como un titán 
en el espacio

Bella experiencia
es viajar por las estrellas
solo como el viajero que soy
y pensar que pasará a la historia

Porque viajar por las estrellas
no es fácil
se tiene que apreciar
el brillo en la oscuridad 

En el abismo hay oscuridad
Mira más allá cuando flotas
en la belleza del universo
viajando por las estrellas

Por la eternidad
descubriás viajando
a través de lo más bello
que es el universo

Pisando tierra firme
querrás volver en tu aventura
sentir lo que es viajar y sólo admirar
el universo que hay afuera.

Siendo el viajero de las estrellas
tan tímido
pero tan tenaz
por las aventuras que llaman ya. 

Viajando por las estrellas
tú estás
 y no necesitas a nadie más
para el vasto universo

Sólo tuyo
por descubrir
te espera
viajero de las estrellas
no te detengas más. 



domingo, 30 de abril de 2017

Cartas: #5- Persona que se suicido

Si estás leyendo esto significa que las cosas no mejoraron; la vida no fue color de rosa después de todo el esfuerzo depositado. Significa que no tendré hijos; una pareja; una vida lujosa; no viajaré por el mundo como tenía planeado; no tendré una vida normal, porque todo eso, los planes se fueron a la mierda. 

La depresión comenzó a sobrepasar niveles demasiados altos; alegría y pensamientos suicidas a cada momento del día y la noche. Teniendo pensamientos tan positivos en una hora y cambiando a quererme quitar la vida en ese instante de cualquier forma; todo eso en segundos. Teniendo un buen día o malo no importaba, llegaba a casa del trabajo sonriendo falsamente cuando me preguntaban "¿Qué tal el trabajo?" y yo mintiendo "Bien", cuando el trabajo estuvo bien, pero no yo. Así que caminaba al cuarto como si nada pasara y cerraba la puerta dejando las luces apagadas; me recargaba en un mueble y comenzaba a llorar sin control alguno, sin razón aparente lloraba durante horas hasta quedarme dormido y no tocar el celular o computadora para nada. Perdí el apetito de un momento a otro. Y si comía era porque no quería que nadie hiciera preguntas, pero no tenía apetito, sólo agua era lo que bebía. 

Dormía aproximadamente tres horas al día, no tenía sueño durante el día ni mucho menos por las noches. ¿Era insomnio? Ni yo lo supe, pero el dolor de cabeza era incontrolable, parecía una bomba de tiempo que explotaría en cualquier milesíma de segundo. 

Nadie me hacía bullying; no quise llamar la atención; no hubo alguien especial que rompiera mi corazón para que haya causado lo que más te temías. En pocas palabras, ninguna persona causó lo que miras a tu alrededor, no te culpo a ti, no hiciste nada malo y si te preguntas si pudiste haber hecho algo para que esto no hubiera sucedido...la respuesta es no. 

El culpable soy yo de que veas mi cuerpo que yace cerca de mi cama, el que escribe estas palabras es el único culpable de lo acontecido aquí, en el momento en que leas esta carta todo se volverá real, pues me he ido causa mía. 

Como lo dije, tenía rupturas mentales, perdí esa motivación en la vida de lo que un día quise ser. Leer ya no ayudaba, ni si quiera mis libros favoritos; escuchar la música que tanto amé y que bailaba como torpe estando solo en casa, lloraba al escucharlas así como al leer lloraba. Yendo al cine que era mi pasatiempo favorito tampoco ayudó. Pero no pude encontrar el porqué lloraba. 

Constantemente venían esos pensamientos suicidas estando en momentos felices, reía pero venía ese pensamiento oscuro que tocaba lo más profundo de mi mente y esa sonrisa la convertía en una cara seria, tan hóstil. Los recuerdos más alegres fueron destruidos en esos instantes; algunos extraños sabían lo que me sucedía y se preocupaban por mí sin conocerme en persona, me decían que siguiera adelante, que todo iba a estar bien y que el futuro sería perfecto para mí, pero yo nunca lo creí. No era que tuviera un pensamiento negativo, simplemente no supe lo que me sucedía, supongo que llegué a esa etapa donde no supe qué hacer con mi vida exactamente; perdí la pasión por hacer las cosas y nunca te pude hablar, ni si quiera le pude hablar a nadie. Mensajes llegaban pero no tenía ánimos para contestarlos, ni mucho menos las llamadas.

Así que decidí comprar la arma que ves en el piso, escribí esta carta pero ¿Para qué? Para que supieras que el culpable de mi suicidio fui yo, yo jalé el gatillo dejando todo el desastre de sangre que desearías que fuera sólo un sueño, no lo es y aquí todo ha terminado. No hay botón de reinicio; fue difícil para mí juntar las agallas para realizar esto, era un dolor dentro de mí y no causa de personas o cosas exteriores. 

Vive tu vida, y no pido perdón si te causo algún daño, estaba pensando sólo en mí al momento de tomar la pistola con lágrimas en los ojos, porque el dolor fue algo inexpicable que tenía durante muchos años. 

No velen mi cuerpo, sólo incinérenme y lancen mis cenizas al aire o al baño si se les da la gana. 






Pero no compartas esto con nadie, destruye la carta después de haberla leído ya que no tiene sentido que el mundo sepa lo sucedido puesto que no hubo causa alguna de mi muerte. 

Estoy fuera.