martes, 7 de enero de 2014

Un acto, miles de cambios.

Somos humanos, tenemos conciencia de nuestros propios actos, pueden ser buenos o malos dependiendo de como lo queramos ver.


    Hemos visto a tantas personas, seres humanos como nosotros, realizando actos de bondad en cualquier parte del mundo y haciéndolo sin ningún fin lucrativo para si mismos. Los vemos ya sea en TV, Periódico o Internet en dicha actividad, niños, jóvenes, adultos y ancianos sin que comer; filántropos yendo a hospitales donde hay personas con cáncer, divirtiéndose con cada uno de ellos, y que la mejor paga sea recibir una bella sonrisa de cada uno de los luchadores que combaten cualquier enfermedad. Son los mejores actos de benignidad realizados por un ser humano. 

    Todos somos de la misma clase hasta el final, debemos dar sin esperar nada a cambio. 

"¿De donde viene nuestra Benevolencia?"
    En mi mas humilde opinión, pienso que se ha creado a través de los años, con cada paso dado en falso, por cada sufrimiento, dolor, temor. Simplemente de las experiencias de cada persona que tal vez ha sido tratado por un pasado de aberración; eso es lo que nos hace con dulzura, nos forja el carácter, pero no queremos que personas de nuestro alrededor pasen por lo mismo. 

"La fragancia de una flor se extiende solo en la dirección del viento. Pero la bondad de una persona se extiende en todas las direcciones. Con estos pequeños actos de bondad realizados por cada uno de nosotros, cada día, imagina lo que un magnífico cambio podemos traer a este planeta tierra."- Las pequeñas grandes cosas.