domingo, 15 de marzo de 2015

Última pizca de osadía

¿Alguna vez has llegado a sentir la sensación de que vas a morir? Sea o no el caso, ésto sucede a menudo; la muerte es axiomáticamente inevitable. 
Razonablemente hablando, el tiempo es nuestro enemigo...No importa si llegamos a tener una vida plena de hasta más de cien años; quizás la edad en realidad no te da conocimiento; de los pocos años que hayas o estés viviendo se pueden sacar los mejores aprendizajes, o la sorprendente astucia. 

Partiendo de ahí, es probable que cuando nos acercamos más y más a una edad adulta siempre comprendemos que la muerte nos estará acechando...algunos dirán que "no le tienen miedo", pero, ¿Es eso verdad?. Visto desde mi perspectiva, a mis diecisiete años de edad, no, no le temo a la muerte...mas no me he puesto a pensar en el hecho de que cuando esté cerca, ¿Qué pasará por mi mente en los últimos segundos de vida? ¿Acaso lloraremos? ¿Reviviremos los mejores recuerdos en un nanosegundo? Es cuando es hora de dejar todo en su lugar, marcharnos sin haber finalizado lo que tanto anhelamos, y así, la vida se va. 

Algo está claro, en ésos últimos segundos, es seguro que le tememos a la muerte, en el aliento de agonía...Surgen un sin fin de cosas, demostraremos coraje, pero quizás es éfimero. No hay que vacilar, en ésos instantes, todo pasará a la historia. 

Sin embargo, es ahí, que como mencioné anteriormente, la osadía en nosotros renace; no doblegados ni mucho menos asustados. Tal vez no temamos a la muerte, pero representamos nuestros miedos en dudas que surgen en la mente de uno. ¿Seremos seres vulnerables? 

"En lo más profundo de la noche nos hacemos las preguntas que no nos atrevemos a formular a la luz del día."- Aemon Targaryen