domingo, 10 de mayo de 2015

La mentira que vivimos

Una de las fuentes más valiosas en éste mundo somos nosotros, los humanos. Algunos  dudamos de que lo somos, pues nos medimos de una manera totalmente diferente en la cual deberíamos. 
Tristemente somos engañados por los que están más arriba de nosotros, aquellos que tienen más poder por sobre uno mismo; nos dicen mentiras, y los más débiles caemos en el juego...pero, ¿Por qué si sabemos que estamos siendo engañados seguimos la corriente? No tenemos una respuesta indicada ni mucho menos que sea sensata. 




Nuestro planeta tiene millones de años, el universo, eónes. Y aún así, los seres humanos siguen cometiendo los mismos errores, errores que no sólo perjudicaron el pasado, sino que tergiversan la imagen del presente y avivan el destrozo del futuro de las generaciones siguientes. Me decepciona que cedamos el poder a un trozo de papel de moneda (de cualquier mineral posible), el dinero quizás es el causante de nuestras desgracias, pero, ¿Quiénes son aquellos que les dan tal renombre? Nosotros, es obvio, y por tanto, es nuestra culpa. El dinero es un bien preciado pero, perjudicial que está al alcance de pocos. Puede ser la causa de las guerras que han ocurrido durante años; pero también lo están la lucha por los recursos, aquellos que hemos explotado sin remordimiento y que todo resulta tan contradictorio. 

No hemos pensado en el futuro, nos importa más el presente, y por tanto basamos el presente en el pasado de los errores flotantes, que se avivan a cada mal paso que damos.
Creemos ser personas libres cuando crecemos, cuando trabajamos y vivimos por nuestra propia cuenta, ¿Aún lo sigues creyendo? ¿Crees que eres independiente? Técnicamente sí, pero en realidad no. La sociedad depende de nosotros y viceversa; nos preocupamos por el futuro de nuestros hijos y luchamos incanzablemente por ello, para que ellos vivan una vida mejor que nosotros; resulta casi imposible, pues las cosas están demasiado destruidas, no estamos viviendo de una manera precisa y consistente en la que aprendamos a vivir con solidaridad con aquellos países que creemos enemigos y que los mismos opinan que nosotros somos sus enemigos por los errores del pasado. 

Hemos construido todo lo que ves a tu alrededor, grandes ciudades, puentes largos, edificios que casi tocan lo más alto del cielo en tan poco tiempo. Todo resulta contraproducente, plantamos millones de árboles pero seguimos contaminando de manera conciente...nuestros alimentos lo pueden estar, el agua; el mundo podría terminar hoy, mañana o eventualmente por la culpa de la humanidad. Extinguimos a miles de especies a lo largo de los años. 
Aún así, el ser humano sobrevive a las enfermedades que nos matan cada día; cáncer, SIDA, gérmenes, todo resulta de ciencia ficción, pero es una realidad. 
Pensamos que somos mejores que los animales, pero quizás no somos tan diferentes, justificamos nuestras acciones por sobre la de los mismos. No somos el centro del universo, no nos preocupamos por las pequeñas cosas que tienen el potencial de ser enormes y por tanto, no aprendemos nada de las mismas. 

La gran ventaja de vivir en ésta era, en el siglo XXI es que tenemos la tecnología para ayudar a reparar ciertos errores y no cometerlos en el futuro, aunque no nos veamos físicamente a través de nuestras computadoras, el poder del internet es relevante, los cambios se pueden llevar a cabo si trabajamos juntos, como los seres humanos que somos las cosas se complementarán de una manera fortalecida. 

"Esto no es acerca de salvar el planeta. El planeta seguirá aquí estemos o no. La tierra ha estado aquí por billones de años. Cada uno de nosotros tendrá la suerte de durar 80 años. Somos un destello en el tiempo, pero nuestro impacto, es para siempre." -Spencer Cathcart

Les dejo el vídeo con el que logré inspirarme para escribir ésta pequeña entrada: