domingo, 28 de mayo de 2017

Perdiendo la esperanza

Hay momentos en la vida que parecen sumamente difíciles y que pareciera que la mejor opcion en ese momento sería darnos por vencidos porque la vida es "imposible" y nuestros sueños, metas y anhelos han sido destruidos en cuestión de un día tan pesado.

Pensar eso es normal y sentir que perdimos esa esperanza es parte de pequeñas etapas en la vida, suele suceder y no hay nadie a quien no le haya pasado eso; lo importante en ese momento y lo que podemos hacer al respecto es: Ignorar, ignorar el hecho de que las cosas no estén yendo como nosotros planeamos en un momento determinado y seguir intentando. Algo que siempre suelo mencionar es que recordemos que las personas que tienen lo que siempre desearon el día de hoy es que ellas también perdieron la esperanza en un punto de su vida y un día se dieron por vencidas; pero sólo fue un día y no toda su vida. Por eso están en donde están el día de hoy, porque trabajaron arduamente apesar de que estuvieron perdiendo la esperanza. 

Tengo que admitirlo, yo he perdido la esperanza; no, no en las cosas sino en la vida misma, pero más que nada...he perdido la esperanza en mi persona bastantes veces. Eso no significa que los demás deban darse por vencidos. 


Si tienes un sueño, algo que deseas con todas tus fuerzas y no sabes cómo empezar a trabajar para poder llegar a ello. Analizáte a ti mismo y piensa en las posibilidades que tienes con respecto al mismo, y si no las tienes, creálas en ese momento. No soy una persona religiosa pero puedo decirte que si crees en dios o en alguna otra deidad no le pidas nada a ellos. Confía en ti mismo, porque en donde estás el día de hoy es por tus propios medios y tu esfuerzo, eres único y eres capaz de ser lo que tú desees. Sí, cree en algún dios, pero no te olvides que todo lo que tienes es por ti y no por nadie más.

Tienes comida en la mesa porque trabajaste quizás más de ocho horas diarias, y con un sólo día de descanso. Quizás estés estudiando y has llegado a la universidad o estés por entrar a una y pasaste por todas esas cosas tan pesadas durante años y sobreviviste los comentarios de personas que te juzgaban por tus sueños extravagantes. Has viajado alrededor del mundo o no, pero lo hiciste porque ahorraste lo suficiente por medio de tu trabajo y no por alguien que no has visto aún. Amigo mío, te pido que no pierdas la esperanza como yo he perdido la mía dada por otras consecuencias internas y no externas; la vida es difícil mas no imposible y debemos reconocer que sin importar que estemos perdiendo la esperanza todo nuestro esfuerzo valdrá la pena al final si obtenemos lo que queremos y necesitamos. 
Porque querer es diferente a necesitar, y a veces querer nos motiva más a no perder la esperanza en este mundo tan atroz.